Normas·7 min de lectura

Qué es la planificación y control operacional

La misma pieza se rechazaba en unos lotes y pasaba en otros. El plano tenía la cota, el equipo estaba calibrado y los operadores eran los mismos. La diferencia estaba en el criterio de aceptación visual del acabado, que nunca se escribió: cada inspector tenía en la cabeza su propia referencia de qué era aceptable, y las tres referencias no coincidían. No era un problema de ejecución ni de personal. Era un problema de planificación operacional, que es donde empiezan casi todos los problemas que parecen de otra cosa.

Qué pide exactamente el requisito

La planificación y control operacional es la puerta de entrada al capítulo de operación y funciona como su resumen: antes de producir o de prestar el servicio hay que planificar, implementar y controlar los procesos necesarios para cumplir los requisitos. La norma desglosa esa planificación en cinco decisiones concretas, y cada una responde a una pregunta que la operación va a hacer de todos modos, con respuesta escrita o sin ella.

  • Determinar los requisitos de los productos y servicios: qué tiene que cumplir la salida, incluidos los requisitos legales y los que la propia organización agrega.
  • Establecer criterios para los procesos y criterios para la aceptación de los productos y servicios, que son dos cosas distintas y suelen confundirse.
  • Determinar los recursos necesarios para lograr la conformidad: personal competente, equipo, infraestructura y ambiente.
  • Implementar el control de los procesos de acuerdo con esos criterios, no de acuerdo con la costumbre.
  • Determinar y conservar la información documentada en la extensión necesaria para confiar en que los procesos se realizaron según lo planificado y para demostrar la conformidad de la salida.

Criterio de proceso y criterio de aceptación

El criterio del proceso define cómo debe correr la operación: temperatura, velocidad, presión, secuencia, tiempo de ciclo, parámetros de la máquina. El criterio de aceptación define cuándo la salida se considera conforme: dimensión, tolerancia, apariencia, tiempo de respuesta, integridad del entregable. Un proceso puede correr dentro de sus parámetros y aun así producir una salida que no cumple, y al revés. Por eso la norma pide ambos, y por eso el caso del acabado del ejemplo no se resuelve ajustando la máquina: se resuelve escribiendo el criterio de aceptación y dándole a los inspectores una referencia física o una fotografía patrón contra la cual comparar.

En servicios el requisito se cumple igual, aunque cueste más verlo. El criterio del proceso es la secuencia y los tiempos comprometidos de cada etapa; el criterio de aceptación es qué hace que un entregable esté terminado. Una organización de software que no define qué significa terminado tiene exactamente el mismo problema que la planta del acabado, con la diferencia de que el retrabajo se factura como soporte.

Documentar en la extensión necesaria

¿Quieres implementar tu sistema de gestión?

Cuéntanos qué norma te interesa y te llevamos de cero a certificado.

La frase "en la extensión necesaria" es la que da libertad y la que se usa mal en las dos direcciones. Documentar de menos deja el criterio en la memoria de quien lleva más años, y ese conocimiento se va con la persona. Documentar de más produce carpetas que nadie mantiene y que quedan desalineadas del proceso real en seis meses. El punto de equilibrio se encuentra con una pregunta operativa: qué necesita saber quien va a ejecutar esto mañana si el que lo sabe no está. Lo que responda esa pregunta se documenta; lo demás, no.

Los cambios también son parte del requisito

La planificación no termina cuando arranca la producción. El mismo requisito pide controlar los cambios planificados y revisar las consecuencias de los cambios no previstos, tomando acción para mitigar cualquier efecto adverso. Un cambio de proveedor de materia prima, una modificación de herramental o un ajuste de secuencia disparan la obligación de revisar si los criterios establecidos siguen siendo válidos. La falla típica es cambiar el insumo y no revisar el parámetro, con lo que el proceso corre dentro de criterios que ya no corresponden a lo que se está procesando.

Esa disciplina pesa más cuando se trabaja por corridas cortas y órdenes de trabajo distintas entre sí, que es el modo de operar de buena parte de la electrónica, el software y los dispositivos médicos de la zona metropolitana de Guadalajara: cada cliente trae su especificación, sus criterios de aceptación y su nivel de evidencia, y planificar la operación deja de ser un documento general para volverse un ejercicio por producto. Ordenar eso sin ahogar la operación en papel es de las cosas que más se trabajan en un proyecto de Consultoría ISO 9001 en Guadalajara.

En resumen

La planificación y control operacional exige decidir por adelantado qué tiene que cumplir la salida, bajo qué criterios corre el proceso, cuándo se acepta el producto, con qué recursos y qué evidencia se conserva. Es el requisito que sostiene todo el capítulo de operación y el que explica la mayoría de los problemas recurrentes de calidad: cuando el mismo trabajo sale distinto dos veces, casi nunca falta capacidad, falta un criterio escrito.

Empieza hoy

Tu sistema de gestión empieza con una conversación

Sin compromisos. Sin presentaciones genéricas. Te escuchamos, entendemos tu empresa y te decimos honestamente qué necesitas y cómo podemos ayudarte.

Agenda
Lun
31
Mar
1
Mié
2
Jue
3
Vie
4
9:00
10:00
11:00
Consultto Demo
10:00 – 11:00 AM

Reunión confirmada

Solicitud enviada · Mié 2 Abr, 10:00 AM

¿Prefieres que nosotros te contactemos?

Déjanos tus datos y un consultor se pone en contacto contigo en menos de 30 minutos.