Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 26 sep 2026
La planta de inyección de plásticos surtía a General Motors desde hacía un año y tenía su certificado IATF 16949 vigente. Después de un par de quejas de campo, el ingeniero de calidad del cliente llegó con una lista de verificación que no se parecía a la auditoría de certificación: revisó el piso, las estaciones de verificación de poka-yoke, la contención de producto sospechoso y la forma en que se manejaban los cambios. Al final le dio a la planta un nivel BIQS y un plan para subirlo.
BIQS significa Built-In Quality Supplier, calidad integrada en el proveedor. Es el programa con el que General Motors evalúa si los sitios de manufactura de sus proveedores tienen controles de calidad que funcionan en el proceso y no solo en el papel. No es una certificación de tercera parte: lo aplica el propio cliente, se asigna por sitio y el resultado se expresa como un nivel de madurez que GM usa para decidir el seguimiento que le da al proveedor y su elegibilidad para negocio nuevo. Los requisitos vigentes los publica GM en su portal de proveedores.
La evaluación recorre elementos del sistema de calidad en el piso, cada uno con criterios de cumplimiento. Entre los temas que suele cubrir están:
La IATF 16949 es un requisito de entrada para ser proveedor de GM, y los requisitos específicos del cliente de GM la complementan. El BIQS no la sustituye: mide qué tan bien esos requisitos se aplican en la operación diaria. Una planta puede tener un certificado sin hallazgos mayores y un nivel BIQS bajo si los controles existen en el procedimiento pero no se ejecutan en el turno de la noche o en la línea que acaba de arrancar.
Las quejas repetidas, los paros en la planta del cliente o los problemas de lanzamiento pueden llevar al proveedor a un envío controlado, primero con inspección propia y después con un tercero pagado por el proveedor. Salir de ese estado exige demostrar la eficacia de las acciones y, normalmente, mejorar los elementos BIQS que fallaron. Mientras tanto, el sitio pierde prioridad para cotizar programas nuevos.
Los proveedores que surten al complejo de General Motors en Ramos Arizpe y a la industria automotriz de la región crecen al ritmo de los programas, y los controles del piso se quedan atrás de la producción. En Saltillo, donde conviven proveedores de estampado, plásticos, arneses y ensamble, el nivel BIQS define quién puede cotizar el siguiente programa. Construir la base de esos controles, con auditorías de proceso, control de cambios, contención y respuesta a quejas que funcionen en todos los turnos, es parte de lo que se trabaja en la Consultoría ISO 9001 en Saltillo, donde la ISO 9001 es el punto de partida hacia los requisitos automotrices.
El BIQS es el programa de General Motors para evaluar la calidad integrada en los sitios de sus proveedores. Revisa en el piso auditorías por capas, verificación de poka-yoke, contención, trabajo estandarizado, control de cambios, retrabajo, trazabilidad y respuesta a quejas, y asigna un nivel de madurez por sitio. Complementa a la IATF 16949 y pesa en las decisiones de negocio nuevo.
Sin compromisos. Sin presentaciones genéricas. Te escuchamos, entendemos tu empresa y te decimos honestamente qué necesitas y cómo podemos ayudarte.
Hablemos