Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 20 sep 2026
La planta ensamblaba y etiquetaba catéteres para un fabricante estadounidense. El embarque se detuvo en el centro de distribución del cliente porque el código de barras de la caja no resolvía contra el registro de la base de datos de la agencia: el modelo había cambiado de configuración ocho meses antes, se le había asignado un identificador nuevo y la planta seguía imprimiendo la etiqueta anterior. El producto era conforme, la validación estaba vigente y el expediente de lote estaba completo. Lo que falló fue el control del arte de la etiqueta.
El UDI, identificación única de dispositivos, es un sistema para identificar de forma inequívoca cada dispositivo médico que se distribuye. No es solo un código de barras: es un código que se construye con reglas definidas, se imprime en la etiqueta en dos formatos, y se registra en una base de datos pública administrada por la autoridad sanitaria. Su propósito es que un hospital, un distribuidor o un regulador puedan identificar exactamente qué dispositivo tienen enfrente y rastrearlo hasta su fabricante en caso de un retiro del mercado o un evento adverso.
El código no lo inventa el fabricante. Lo emite bajo las reglas de una agencia emisora acreditada por la autoridad, y las más usadas son GS1, HIBCC e ICCBBA. La agencia define la sintaxis y el fabricante, con su prefijo de empresa, construye los códigos de sus productos.
Todo UDI se compone de dos partes con funciones distintas, y confundirlas es la causa de buena parte de los errores de etiquetado.
Además, el UDI debe aparecer en dos formas sobre la misma etiqueta. La forma legible por máquina, que es el código de barras lineal o de matriz de datos, y la forma legible por el ojo humano, que es el mismo contenido impreso como texto con sus identificadores de aplicación. Una etiqueta que solo trae el código de barras está incompleta. Las fechas se escriben en el formato de año, mes y día para evitar ambigüedad entre convenciones nacionales.
Imprimir el código es la mitad del trabajo. La otra mitad es cargar y mantener los datos del dispositivo en la base de datos de la autoridad, asociados a ese DI: nombre comercial, modelo, clase de riesgo, condiciones de almacenamiento, si contiene látex, si es de un solo uso, cantidad por empaque y los demás atributos que exige la autoridad correspondiente. Ese registro es público y se compara contra lo que dice la etiqueta física. Cuando un atributo cambia, el registro debe actualizarse dentro del plazo que fija la regulación, y si el cambio es de versión o modelo, lo que corresponde no es editar el registro sino dar de alta un identificador nuevo.
La ISO 13485 pide documentar un procedimiento para la identificación del producto durante todas las etapas de realización, y establece que cuando existan requisitos reglamentarios de identificación única del dispositivo, la organización debe incluirlos en ese procedimiento. También conecta con el control del etiquetado como información documentada, con el control de cambios del diseño, porque el DI depende de la versión del producto, y con los registros de distribución que permiten reconstruir a dónde fue cada lote. El UDI no es un tema de impresión: es un requisito de trazabilidad que vive en el sistema de gestión.
En la maquila de dispositivos médicos el fabricante legal casi siempre es el cliente extranjero, que es quien carga los datos en la base de datos de la autoridad. La planta imprime, coloca y libera la etiqueta. Esa división es justamente donde se rompe: el cliente aprueba un cambio de configuración en su sistema y la planta se entera semanas después, o no se entera. En Tijuana, donde decenas de plantas etiquetan producto médico a nombre de fabricantes legales de otro país, el control del arte de etiqueta y su vínculo con el aviso de cambio del cliente es lo que decide si un embarque se libera o se detiene. Ordenar ese flujo, desde la notificación de cambio hasta la etiqueta liberada en la línea, es parte de lo que se estructura en la Consultoría ISO 9001 en Tijuana, donde el control de cambios del cliente se trata como una entrada formal del proceso.
El UDI es la identificación única de un dispositivo médico. Se compone de un identificador de dispositivo fijo, que apunta a la versión y al fabricante, y un identificador de producción variable con lote, serie y fechas. Va en la etiqueta en formato legible por máquina y por el ojo humano, en cada nivel de empaque, y marcado directo en los dispositivos reutilizables. Todo eso se sostiene sobre un registro actualizado en la base de datos de la autoridad y sobre un control de cambios que conecte al fabricante legal con quien imprime la etiqueta.
Sin compromisos. Sin presentaciones genéricas. Te escuchamos, entendemos tu empresa y te decimos honestamente qué necesitas y cómo podemos ayudarte.
Hablemos